Según el  Barómetro ISOVER & Placo® sobre los hogares, un estudio elaborado por nuestro proveedor materiales de aislamiento Saint-Gobain Placo® y Saint-Gobain ISOVER, El 56,3% de los españoles desconoce la calificación energética de su vivienda. Además, este estudio revela que el 45% de los españoles conoce la existencia de la calificación energética de las viviendas pero desconoce la de su propia vivienda. Ante el incremento de precio de la electricidad y el gas, se hace más importante que nunca mejorar la eficiencia energética de nuestras viviendas, no solo para ser respetuosos con el medio ambiente, sino también para cuidar nuestro bolsillo.

¿Cómo podemos mejorar la eficiencia energética de nuestro hogar?

Aquí te dejamos 10 consejos.

1- Adaptar la casa al entorno para reducir su consumo

Somos conscientes de que esto no siempre va a ser posible, pero una casa bien orientada se calienta gratuitamente en invierno gracias al sol y se mantiene más fresca en verano reduciendo el consumo por aire acondicionado. En climas fríos se recomienda abrir ventanas o terrazas hacia el sur para aprovechar al máximo el sol. En los climas cálidos podemos utilizar  elementos arquitectónicos como aleros, pérgolas y toldos y vegetación exterior para proyectar sombras que eviten que el interior se caliente en exceso.

2- Ventanas de pvc de calidad

Las ventanas son un punto de fuga térmica considerable. Se estima que el 25% de la energía de calefacción y refrigeración se pierde por cerramientos acristalados de baja calidad. Conviene encontrar la ventana con la calificación más adecuada al clima en el que vivimos. Nuestro proveedor de ventanas Kömmerling cuenta con una extensa gama de ventanas, puertas, persianas y contraventanas con las que puedes conseguir  hasta  un 70% de ahorro de pérdidas energéticas en calefacción y aire acondicionado.

3- Aislamiento térmico y acústico

Las casas construidas antes del año 1990, probablemente no tengan ningún sistema de aislamiento térmico de la envolvente más allá de una cámara de aire. Ahora esto puede solucionarse con la inyección de lana mineral en la cámara a través de unos pequeños orificios, en poco tiempo y  sin obras. Para reformas rápidas en el interior, la alternativa son los paneles rígidos de aislamiento de lana mineral adheridos a una placa de yeso laminado.

4- Uso racional del agua

Según el INE en 2018 el consumo medio de agua en los hogares españoles por habitante y día fue de 133 litros. Aunque es uno de los más bajos de Europa, siempre puede hacerse más para ajustar el gasto sin renunciar al confort. Por ejemplo, instalando grifos con mecanismo de apertura con un tope intermedio que proporciona un caudal suficiente para la mayoría de usos, o cabezales de ducha con reductor de caudal y difusores para reducir el flujo de agua por debajo de los 8 litros por minuto.

5- Lámparas de bajo consumo

Sustituyendo las tradicionales bombillas incandescentes –que fueron desterradas de la Unión Europea en 2012– por fluorescentes compactas (CFL), halógenas de bajo consumo y LED puedes ahorrar entre un 30 y un 80% en la factura de la luz. 

6- Electrodomésticos eficientes

Un aparato de alta eficiencia energética supone menos consumo y, por lo tanto siempre es más sostenible. Pero un informe reciente de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) relativizaba esta afirmación comparando la diferencia de precio entre electrodomésticos y su consumo energético en un plazo de 12 años. Según sus datos, el sobrecoste de comprar un aparato más eficiente solo compensa en el caso de los equipos de aire acondicionado, pero no en el caso de las lavadoras y los frigoríficos.

7- Climatización eficiente

Los equipos de aire acondicionado con bomba de calor son la mejor alternativa para viviendas pequeñas o que no tengan acceso a otra fuente de suministro energético, ya que producen entre 2 y 5 veces más de energía de la que consumen, pero cuanto mayor sea la diferencia de temperatura entre el interior y el exterior, menor será la eficacia. 

Si se dispone de gas natural o gasoil, el mejor sistema es el suelo radiante, ya que trabajan a menos temperatura que un sistema convencional de radiadores para alcanzar las condiciones de confort.

8- Diseño y flexibilidad

Apostar por soluciones más flexibles como reducir al máximo la tabiquería o utilizar elementos como paneles transparentes, celosías, paredes-contenedor desplazables, etc. Nos servirán para ahorrar agua y luz.

9- Reducir, reutilizar, reciclar

Apostar por productos fabricados con materias primas recicladas, fácilmente reparables y que al final de su vida útil puedan reciclarse en un alto porcentaje y/o  reutilizar de sus componentes y materiales.

10- Mejorar los hábitos de vida

Pequeños gestos que no afectan a nuestro confort y que sin embargo producen grandes resultados.

  • Cambiar la bañera por ducha (para llenar una bañera se necesitan de 100 a 140 litros de agua, mientras que una ducha de tres minutos consume menos de 20 litros)
  • Cerrar el grifo mientras nos enjabonamos, afeitamos o cepillamos los dientes
  • Apagar las luces al salir de una estancia
  •  Utilizar la lavadora y el lavavajillas con programas en frío.
  • Evitar el consumo en standby conectando los aparatos eléctricos a regletas con interruptor, puede suponer un ahorro de hasta  el 7% del consumo total de electricidad.
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