Construcción sostenible

La preocupación por el medio ambiente afecta a todos los sectores y actividades económicas, también en el sector de la construcción, avanzando hacia materiales más sostenibles o echando la vista atrás, porque algunos de ellos son materiales tradicionales. En el caso de la edificación se estima que entre el 40% y el 50% de las emisiones de CO2 emitidas a la atmósfera tienen su origen en la construcción y uso de los edificios. Quizás por ello la concienciación acerca de la sostenibilidad y el respeto al medio ambiente ha ido creciendo en los últimos años.

En este artículo del World Green Building Council describen acciones que se han llevado a cabo en Oslo para llevar a los sectores de la edificación y de la construcción hacia un futuro con emisiones netas cero para 2050, fundamentalmente mediante acuerdos entre Norwegian Green Building Council y la Norwegian Property Federation, es decir, constructores y propietarios de edificios. Ellos se han puesto de acuerdo en trazar una hoja de ruta basada en lograr cero emisiones y una economía circular completa en 2050, promoviendo reutilizar recursos, reconstruir, ampliar, construir y demoler menos.

Existen muchas medidas que se pueden implementar para construir un edificio respetuoso con el medio ambiente, y una de ellas es la utilización de materiales de construcción sostenibles. Estos elementos son aquellos que tanto para su fabricación, colocación y mantenimiento se han realizado actuaciones con un bajo impacto medioambiental.

Algunos materiales sostenibles

A continuación os vamos a presentar algunas de las materias alternativas que son utilizadas a la hora de llevar a cabo una edificación sostenible.

1. Madera

La madera ha sido utilizada a lo largo de toda la historia  y está considerada como el material con menor impacto ambiental en su producción, debido a que durante su ciclo de vida es capaz de eliminar una gran cantidad de CO2.

Tiene gran capacidad aislante, puede llegar a ahorrar entre un 50-60% en calefacción y aire acondicionado. Además, las construcciones de madera suelen realizarse más rápidamente y pueden llegar a ser hasta un 30% más baratas que opciones de ladrillo u hormigón.

Existen productos derivados de la madera utilizados para aislamientos, como los paneles de fibras, fabricados con los residuos generados en los aserraderos o los tableros OSB formados por capas de virutas o astillas.

En todo caso, será necesario certificar que la madera utilizada viene de una tala responsable, lo que implica que la empresa recolectora planta nuevos árboles por cada uno que haya sido talado.

2. Corcho aglomerado.


El corcho aglomerado es un producto natural que tiene unas propiedades muy buenas como aislante térmico y acústico. Es un material de conductividad muy baja, ignífugo, no acumula electricidad estática y no absorbe humedad. Se utiliza principalmente para aislar térmicamente las viviendas.

Además, el corcho proviene de la corteza de los alcornoques y puede ser extraído sin la tala del árbol volviendo a crearse con el tiempo, lo que hace que sea un material altamente sostenible.

3. Fibras de celulosa de papel reciclado. 

Un buen material aislante son las fibras de celulosa de papel reciclado. Está compuesto por hojas de periódico reutilizado que han sido tratadas con sales de bórax para darle propiedades ignífugas, insecticidas y anti fúngicas.
Su comportamiento es muy parecido a la madera, lo que hace que equilibre las temperaturas tanto en invierno como en verano. Además tiene un coeficiente de conductividad térmica pequeño y la energía necesaria para su fabricación es muy baja, no superando los 5 KWh/m3.

4. Polipropileno, polibutileno y polietileno.

 
Una alternativa plástica al PVC para las conducciones más respetuosa para el medioambiente son el polipropileno, el polibutileno y el polietileno. Se trata de materias termoplásticas que se pueden utilizar para los sistemas de calefacción, conductos de agua y drenajes. Su principal ventaja es que no contienen cloro en su composición, por lo que no son tóxicos. Asimismo son químicamente inertes, esterilizables y reciclables.

5. Pinturas naturales.

 
Son aquellas que están compuestas por aceites vegetales, óxidos de metales y derivados de origen vegetal o mineral. Al contrario de las pinturas plásticas tradicionales, no contienen compuestos orgánicos volátiles, formaldehído y metales pesados.
Son biodegradables y respetuosos con el medio ambiente, permiten la transpiración de los materiales, previniendo la aparición de humedades, grietas o desconchones.

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